Civiles TrancaroLeaNdo, El TrancaroLear, El TrancaroLeo Ortodoxo

El TrancaroLear y La Santa Doctrina TrancaroLenSe.

 

El día que Aniko, de Viajando Por Ahí | Blog de viajes, y su buen ojo fotográfico inmortalizaron mi madurez actoral y caradurística al posar como sireno en el Metro de Barcelona.

 

Luego de un año de viajes por 3 y casi 4 continentes (estoy camino a Marruecos, con el jueves como “fecha límite” para pisar por primera vez África -aunque al ritmo que venimos, puede que el avistamiento de barbudos embalsamados o símil nos retrase un toque-), recojo finalmente los frutos de una ardua y pormenorizada investigación en la que fui trabajando al tiempo que viajaba por el mundo y cuyos resultados hoy empiezo a compartir con quienes entiendo los van a saber apreciar: no me refiero, claro está, a refinados eruditos del filosofar cuyos apellidos afrancesados terminarían en -ourdieu, -ontesquieu u otros, sino más bien a tipos comunes y corrientes, ésos que saben disfrutar de la buena vida, hecho que se aprecia, por ejemplo, en sutilezas como el haberse súbitamente convertido al Ferviente Seguidorismo TrancaroLenSe.

 

Otra imagen que prueba que Buddha sería uno de los grandes devotos del TrancaroLeo Ortodoxo (Luang Prabang, Laos).


 

Contar con el privilegio del asiduo interactuar con nuevas culturas me ha permitido identificar ciertos patrones de comportamiento que se repiten una y otra vez en los integrantes de la especie humana. Entre muchos de ellos que me importan tanto como la destreza del ninja samurái en el arte del corte de rabanitos en julianas, hay uno que ha atrapado poderosa y llamativamente mi atención y curiosidad: el acérrimo TrancaroLear.

 

TrancaroLeo acérrimo en la Chill Out House, Koh Lanta, Tailandia.

 

Meticuloso en lo metodológico, y habiendo tomado a “el civil” (en estado de TrancaroLeo, claro) como sujeto de estudio, durante la investigación he priorizado siempre lo intuitivo, desfachatado y visceral por sobre la cientificidad tradicional. Esto es propio del nuevo “Método TrancaroLientífico”, gracias al cual hoy se inaugura una nueva y exquisita sección del blog: “El TrancaroLear”, con sus dos respectivas subsecciones: “El TrancaroLeo Ortodoxo” y “Civiles TrancaroLeaNdo”.

 

El TrancaroLeo Ortodoxo

Será un espacio de reflexión en donde se analizará y desmenuzará todo lo relativo a “La Santa Doctrina TrancaroLenSe” y afines a través de imágenes exclusivas y jamás antes vistas de TrancaroLeos realmente feroces y acérrimos de un profesional y fundamentalista en la materia (un servidor). De esta manera y a partir de ahora, todo aquél que así lo desee podrá nutrirse con los secretos del regio TrancaroLear y, luego, ejercerlo a mansalva.

 

Practicando un TrancaroLeo Ortodoxo de buena cepa, en Koh Haa, una islita perdida en el medio del Mar de Andamán, cerca de Koh Lanta (Tailandia).


 

Civiles TrancaroLeaNdo

Saldrá a la luz como espacio de difusión en donde se plasmarán tanto los resultados de la investigación como las inspiradoras imágenes que los decantaron, todas ellas de miembros de la especie humana TrancaroLeaNdo “in situ”, tras haber experimentado la iluminación, y ahora dedicarse únicamente al goce del TrancaroLear.

 

Innato. Un niño tailandés haciendo lo que mejor sabe: TrancaroLear en una choza de su pueblito perdido en medio de la montaña (Cerca de Chiang Mai, Tailandia).

 

Por último, cabe destacar que el corpus resultante tras la investigación (digno él de un paper) es producto de la colaboración multidisciplinaria, en la cual destacan el acatamiento a “La Santa Doctrina TrancaroLenSe” por parte de los sujetos de estudio y la minuciosidad y agudeza analítica del TrancaroLientífico que lo observa. Y que, a su vez y como era de esperarse, confirma, ratifica e instituye que el TrancaroLeo acérrimo es mundial e intergalácticamente practicado, trascendiendo diferencias de sexo, raza, religión y afición por el marroncito tirando a amarillo limón.

 

Familiar cercano de la vaca le mostraría el camino del TrancaroLeo a próximos devotos (Chiang Mai, Tailandia).


 

Todo me hace pensar que deberé también muy pronto inaugurar la sección Fauna TrancaroLeaNdo. En este caso un perro al que no le tiembla el pulso a la hora de buscar su lugar (Pueblito en la montaña, cerca de Chiang Mai, Tailandia).

 

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5 Responses to “El TrancaroLear y La Santa Doctrina TrancaroLenSe.”

  1. On February 1, 2012 at 04:16 Gabo responded with... #

    Gracias por responder a los pedidos del publico!

  2. On February 1, 2012 at 10:14 Aniko responded with... #

    Voto por la sección de Fauna TrancaroLeando.

    Es increíble la cantidad de gente que TrancaroLea por la vida… y en todas partes del mundo. Es como un idioma corporal universal, una forma de comunicarse sin necesidad de hablar ni de moverse. Quiero ser la fotógrafa oficial del TrancaroLeo Ortodoxo y estoy tentada de revisar todas las fotos que saqué en busca de más especímenes TrancaroLeando!

  3. On February 5, 2012 at 20:25 Marie responded with... #

    Aguante el trancaroleo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! :)

  4. On March 29, 2012 at 18:10 martin responded with... #

    Hola Trancarola.
    Queria comentarte que me gusta mucho la filosofia y la identidad del blog.

    Sin animo publicitario, te dejo un link de mi blog en el que creo que se podria decir que se muestro mi lado trancarola.

    http://carudeviaje.blogspot.com/2012/03/cuando-lo-unico-que-puedo-hacer-es.html

    Me hubiese gustado participar en el primer concurso del blog pero se me complica por que estoy en vietnam y el fb esta censurado por lo que no podria hacerme la publicidad necesaria.

    Saludos afectuosos.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Instantáneas de un pueblito azul | Viajando por ahí | Blog de viaje - February 11, 2012

    [...] tarde, Andi me dejó sola y se fue a trancarolear (ver “El trancarolear y la santa doctrina trancarolense” para comprender de qué se trata esa acción, o más bien inacción, creada por mi co-equiper), [...]

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